Nunca es sencillo para un club formador dejar escapar a una de sus joyas, pero en este caso, el presente deportivo del PSV ha facilitado que las decisiones tomadas por el entorno de Steven Bergwijn abriesen la ventana de poder emigrar a una vitrina de mucho mayor potencial que el fútbol holandés. Con tan solo 22 años deja el territorio tulipán para incorporarse a las filas del Tottenham Hotspur, subcampeón actual de la Champions.
Resulta muy llamativa su llegada en un club donde no contará con los minutos que quizás precisaría su proceso de crecimiento como futbolista, sin embargo, el contexto actual de los Spurs permite presumir que tendrá los minutos más que necesarios para lucirse dentro de la Premier League. Pero, ¿cómo se le permitirá al holandés hacer esto?
Primeramente, la ausencia de Harry Kane en los terrenos de juego es elemental. El conjunto de Mourinho ha encontrado más rentable hacerse con los servicios de un jugador por banda, entendiendo claro, que es más sencilla la adaptación de esta clase de perfiles antes que de un delantero centro que desconozca el ritmo de juego que se lleva en Inglaterra… además claro, por los costos que esto conlleva.
Sin un centro delantero natural en la plantilla, la opción para el puesto será indiscutiblemente Heung-Min Son. Entonces, Lucas Moura por un costado y la poca eficacia de Erik Lamela como jugador de banda le abren posibilidades a Bergwijn de formar parte habitual de la rotación. Otra alternativa era Ryan Sessegnon, sin embargo el técnico portugués le está abriendo el camino al juvenil inglés como lateral por izquierda.
Ahora bien, si analizamos el perfil de juego de Steven, podemos presumir que tiene todo el potencial para erigirse una nueva figura en el fútbol grande. Es un extremo regularmente perfilado con la banda izquierda, pero con la facilidad para desplazarse al otro costado y así como al centro del ataque. Su tendencia a arrancar en las jugadas desde el segundo tercio de la cancha lo hace un activo importante para el equipo en caso tal de ineficiencia para generar jugadas a ras de suelo.
Ha llegado la hora para el seleccionado nacional tulipán de brillar. En la urgencia que presenta el equipo de Londres, podremos presumir que cosas buenas están por venir… o eso pareciera.